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AUTORIDADES PROVINCIALES Gobernador de la Provincia de Córdoba Cr. Juan Schiaretti Ministro de Ciencia y Tecnología Ing. Tulio Abel Del Bono Verzura Secretario de Promoción Científica Dr. Juan José Cantero Secretario de Vinculación Tecnológica Dr. Carlos Walter Robledo Subsecretario del CEPROCOR Dr. Pablo Eduardo Rodríguez Subsecretaria de Coordinación Técnica y Administrativa Cra. Nancy Carrizo Aguilera Director de Promoción Científica y Cooperación Internacional Ing. Sergio Mansur Directora de Divulgación y Enseñanza de las Ciencias Lic. María Luisa Koberski Director de Innovación Tecnológica Ing. Mario Ignacio Buteler Directora de Vinculación Tecnológica Dra. Victoria Rosati
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Inauguración de la Fábrica Militar de Aviones Cerca de las 10 de la mañana del 10 de octubre de 1927 comenzaron
a llegar los invitados en una caravana de vehículos. La Fábrica
estaba compuesta por 8 edificios de tejados rojos. El Director Mayor
Francisco de Arteaga aguardaba a los invitados. Pocos podían
dimensionar qué sentía en ese momento.
Entre los asistentes al acto se encontraban: el Ministro de Guerra Coronel A. P. Justo, el de Justicia e Instrucción Pública Dr. Antonio Sagarna, el Gobernador de la Provincia Dr. Ramón J. Cárcano, el Intendente Ing. E. Olmos, el Jefe de la IV División de Ejército General Francisco Medina, el Inspector General del Ejército General Ricardo Sola, el General Gregorio Vélez, el General Jones, el General Baldrich, el Director del Servicio Aeronáutico del Ejército Coronel Luís Cassinelli, el Asesor Técnico de la Dirección de Ingenieros Domingo Selva y otros Jefes y Oficiales del Ejército, aviadores y personalidades del Gobierno de la Provincia. Los asistentes se dirigieron al Pabellón de Carpintería Mecánica donde aguardaba el público y los operarios vestidos con su ropa de trabajo, dispuestos a hacerse cargo de las máquinas una vez inaugurada la Fábrica. La Banda de Música del Regimiento 13 de infantería ejecutó Diana y a continuación la Marcha de San Lorenzo. La comitiva entró al Pabellón, haciéndolo por el lado opuesto a los operarios que se ubicaron orgullosamente junto a las máquinas. El Obispo Auxiliar de Córdoba, Monseñor Luque, realizó la bendición de las instalaciones y el General Justo pronunció un breve discurso. "Estas obras dijo serán trascendentales para la Nación, para la Provincia y para el porvenir de las industrias mecánicas del país en su desenvolvimiento. (…) Sólo he deseado que ésta fuera una obra de paz y progreso que ponga la piedra inicial en la mecánica y sus medios de transporte. (…) En vuestras manos –dirigiéndose a los operarios– pongo esta obra nacional para que hagan de ella lo que debe ser, tendiendo con su inteligencia y su asidua labor de argentinos a su perfeccionamiento". El Ministro por último resaltó la iniciativa y la acción personal del Mayor F. de Arteaga para que la Fábrica fuera posible. El General Justo invitó luego al Gobernador Cárcano a dar paso a la corriente eléctrica. Eran las 11:30 h cuando el interruptor cubierto con una cinta argentina estableció el contacto, las máquinas comenzaron a hacer oír sus voces, se consolidaba la promesa de un futuro venturoso. Los operarios, sin demoras, iniciaron la tarea de construir componentes del que sería, en breve tiempo, el primer avión en serie de fabricación nacional bajo licencia: el AVRO K-504 GOSPORT.
Se comenzó con una dotación de 193 hombres (técnicos, operarios,
aprendices y maestranza). Comprendía un parque de 100 máquinas-herramientas, la superficie cubierta era de 8340 m². Desde El
Palomar (Bs. As.), donde existían talleres de reparación y
mantenimiento, se envió personal altamente capacitado y con gran
experiencia para cumplir las funciones de Jefes de Taller.
En febrero de 1928 se iniciaron las actividades para levantar la segunda sección, comprendiendo Laboratorio de Ensayos de Motores, Laboratorio de Ensayos Estáticos, Laboratorio de Aerodinámica, Oficina de Fabricación, 4 talleres, 2 depósitos, un taller doble para motores, comedor para obreros, enfermería, guardia, comando de pista y una torre-tanque. Se inició también ese año la tercera sección (13 pabellones) licitada por la firma constructora CASANEGRA, SARRIA ALLENDE & COMPAÑÍA, y transferida luego en 1929 al Ing. Ferrucio Alberto Soldán para su conclusión (autorizado por Decreto del 11 de abril de 1929). Al completarse esta tercera sección, la Fábrica Militar de Aviones 9 quedó constituida por tres grandes divisiones #9. Primera división: Dirección, Servicio de Fabricación, Oficina de Estudios, Oficina de Documentación Técnica, Laboratorios y Administración. Segunda División: Talleres de Fabricación de Aeroplanos y Hélices. Tercera División: Talleres de Motores.
Con el paso del tiempo, gracias a diferentes decisiones proclives a
sostener la industria nacional como eje para el desarrollo del país y
al esfuerzo de numerosos argentinos y extranjeros, a las actividades
específicas que dieron origen a la Fábrica Militar de Aviones se
sumarían en carácter permanente o experimental: la fabricación y
reparación de instrumentos industriales y automotrices; fabricación
y reparación de paracaídas; fabricación de automóviles, tractores,
motocicletas, y repuestos; producción metalúrgica de fundición y
forja; construcción de automóviles y lanchas de plástico; fabricación
de instrumentos de vuelo; fabricación de fusiles y ametralladoras
para el Ejército, como también el desarrollo y construcción de un
vehículo de colchón de aire; cohetes y artefactos espaciales. La
actividad de investigación e industrial avanzó sobre nuevos
desafíos, desde los materiales específicos y clásicos de importación
de sus comienzos a los de origen nacional que habrían de
reemplazarlos. Se estudiaron y lograron: maderas nacionales aptas
para uso aeronáutico y maderas compensadas para fabricación de
hélices; colas, gomas, terciados, lacas, pinturas, barnices y
plásticos; propulsantes sólidos y líquidos, equipos para cohetería,
aleaciones y materiales livianos como aluminio, titanio y magnesio.
Desde los 5 años (1934) varias razones inclinaron mi espíritu por los aviones, se decía aeroplanos en esos años. La primera fue el relato de mi padre que había estado 2 años en la Marina de Guerra como conscripto naval, me contaba sobre los vuelos realizados con el Teniente de Navío Esteban Zanni en hidroaviones CURTISS SEAGULL, que llegaron de EEUU y pertenecían a la Aviación Naval. Pedro Zanni era hermano de Esteban. Después, en 1935, mi padre me regaló un libro -editado en 1913- utilizado en escuelas primarias, que en una página tenía una foto de un avión RUMPLER TAUBE fabricado en Austria y bautizado La Paloma en Europa por su diseño de alas y la parte posterior del fuselaje; en 1938 lo conocí desarmado, en una gomería de la calle Humberto Primo casi esquina Tucumán, la sensación que sentí es indescriptible, todos los días me paraba para ver las alas en una pared y el fuselaje en el patio. Nunca me animé a pedir permiso para acercarme. En 1935, por mi pueblo, Villa del Valle de Tulumba, pasó un avión tan bajo que me impactó ver la escarapela argentina bajo el ala izquierda. 40 años después lo conocí en una foto: se trataba de un Ae.C. 1 que realizó un raíd por 14 provincias. Al año siguiente, aterrizó un avión ala alta STINSON cuatriplaza, me impresionó mucho el tablero de instrumentos (aviónica), fui feliz cuando al tocar algo se movió el alerón izquierdo. Ángel César Arreguez. |
![]() inauguración de la fábrica militar de
aviones
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